Entre el público.- Durante la jornada matutina, una de las hijas del juez Héctor Agustín Aráoz siguió atentamente las declaraciones del policía Carlos Quipildor, quien dio su versión como testigo sobre la vida íntima de Ema Gómez.

Poco Público.- En las últimas audiencias, no concurrió al debate tanta gente como lo hacía al principio. Incluso, ayer a la mañana no había familiares de los acusados.

Ni se miran.- Cuando iba camino a su lugar dentro del auditorio, Ema Gómez debía pasar por un pasillo de menos de un metro de ancho, en el que estaba parado Darío Pérez (foto). No le dirigió la palabra para pedirle permiso; simplemente, lo esquivó con mucho esfuerzo.

El arma de Pérez.- Los oficiales Miguel Frías y Javier Hidalgo, que participaron del operativo en el que se detuvo a Darío Pérez y se secuestró su arma, declararon ayer. Ambos afirmaron que el ex oficial no se resistió a la entrega de su arma, como afirma el imputado. "Cuando se detiene a un policía, corresponde que entregue voluntariamente su arma y la placa identificatoria", afirmó Hidalgo.